El caballo de Troya de las reformas políticas
Bajo el eslogan de que “los partidos deben pagar sus internas y autofinanciarse” puede esconderse un inquietante proceso de concentración del poder político.

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Bajo el eslogan de que “los partidos deben pagar sus internas y autofinanciarse” puede esconderse un inquietante proceso de concentración del poder político.
Los genios que desarrollan los algoritmos (esos mecanismos que deciden que ves en tu scroll infinito) de X, Instagram o Tiktok, han entendido que si te indignás con algo y ponés tiempo de tu vida respondiendo o reaccionando ante eso que te indigna.
No esperemos encontrar a un Chapo Guzmán o a un Pablo Escobar sentado en el sillón de San Martín. La influencia, si existiera, probablemente sería mucho menos espectacular. Una campaña necesita dinero. Alguien lo aporta. El candidato gana. Y quien financió puede esperar después una devolución en forma de contratos, permisos, protección, influencia o decisiones favorables.
Milei puede reivindicar al libertarismo, pero gobernar en su nombre no alcanza para convertir cada decisión en una política liberal. El problema aparece cuando la transformación económica avanza sin transición, sin equilibrio y sin medir a quién deja afuera.
El proyecto crea un índice para medir el cumplimiento de la Ley 9070, pero no eleva de manera sustancial los estándares de calidad, trazabilidad y reutilización de la información pública que debe ofrecer el Estado.