Limpiar el Parque San Martín, el mejor negocio de Mendoza
El contrato que desafía todas las leyes de la economía: En cinco años, el Estado multiplicó por 500 el pago mensual a una misma empresa. En dólares, la facturación creció casi 6.000%.
Para cualquier mendocino que intenta llegar a fin de mes, ganarle a la inflación (aún a la baja) es un sueño. Para una pyme, sobrevivir en Argentina es una hazaña diaria. Pero existe un rincón de la economía mendocina donde las reglas del mercado parecen no aplicar: el contrato de limpieza del Parque General San Martín.
Allí, una unión de empresas "Servicios Urbanos Mendoza S.A. y Bodegas y Viñedos Santa Elena S.R.L." parece tener la fórmula mágica para que el Estado no solo les ajuste por inflación, sino que les multiplique la rentabilidad a un ritmo que ningún inversor en el mundo podría siquiera soñar.
Hace algunos días el gobernador Alfredo Cornejo autorizó, mediante el Decreto N° 1124, una nueva redeterminación de precios por $1.821.746.108,70 para seis meses de servicio (marzo a agosto de 2026). El argumento oficial: el "proceso inflacionario que atraviesa nuestro país". Pero cuando uno pone los números sobre la mesa, la excusa se cae como el mismo gobierno.
Tabla Evolución Servicios Urbanos Mendoza S.A. y Bodegas y Viñedos Santa Elena S.R.L.
Tabla Evolución Santa Elena
Los números que no mienten (y que el Gobierno prefiere no mostrar). En 2021, cuando se firmó el contrato a 10 años, la empresa que hacía la tarea de limpieza del parque cobraba $600.000 por mes. Hoy, la cifra mensual autorizada asciende a $303.624.351. El aumento acumulado: 50.504%. El monto base se multiplicó más de 500 veces.
Uno de los datos más escandaloso llegó en 2022, cuando el canon saltó de 600 mil a 15 millones de pesos mensuales: una variación interanual del 2.400%, contra una inflación oficial del 94,79%. Es decir, la empresa recibió un aumento 25 veces superior a la inflación en apenas un año.
Cuanto nos cuesta EN DOLARES el chiste de la Limpieza del Parque
Evolución de pagos a Santa Elena
Es sencillo suponer que se trata de algún error por ser un cálculo en pesos, pero el aumento dólares tampoco se salva. A menudo se justifica que los grandes contratos están atados a la moneda extranjera. Pero este caso rompe récords internacionales. En 2021, el Estado pagaba USD 113.96 diarios, en 2022 USD 1748.25 en el 2023 USD 3669.72 diarios por el mismo trabajo. Luego, en 2024 Mendoza les empezó a pagar USD 4144.85 diarios en el 2025 USD 6105.39 diarios POR EL MISMO TRABAJO. Para 2026, el desembolso mensual asciende a USD 6884.90. La variación acumulada en dólares: casi 6.000%.
Mendoza paso de pagar USD 3418.8 por mes a pagar USD $ 206.547,18 por realizar EXACTAMENTE EL MISMO TRABAJO.
Ninguna inversión financiera tradicional, ningún fondo de cobertura, ningún negocio lícito en el mundo genera semejante crecimiento real en moneda dura en apenas cinco años. Esto no es "equilibrio económico-financiero". Es otra cosa. La trampa de la "función polinómica" .El Gobierno habla de una "función polinómica" que considera tres variables: mano de obra (atada al sindicato de Camioneros), combustibles (gasoil de YPF) e insumos generales (Índice de Precios Mayoristas).
El aumento le gana a la inflación por mucho
Aumentos a Santa Elena
La empresa recibió aumentos que superaron la inflación de forma consistente salvo en el 2024. En el 2021 el aumento fue tan importante que para que no estorbe en esta gráfica se eliminó. El aumento del 2021 superó a la inflación en más de un 1312%. Es decir, incluso con su propia fórmula, el Gobierno le pagó a la empresa más de lo que subieron los precios.
La parte que causa esto es el contrato, tiene redeterminaciones semestrales y automáticas. Un mecanismo que, en la práctica, garantiza a la empresa aumentos periódicos sin que el Estado pueda revisar si el servicio realmente lo vale.
Lo irónico es que el Gobierno aprobó un gasto que no puede pagar. El mismo decreto que autoriza el desembolso revela una contradicción insólita: la Tesorería General de la Provincia solo fue autorizada a pagar $910.873.054,35, correspondientes a marzo, abril y mayo. Los pagos de junio, julio y agosto quedan sujetos a la disponibilidad presupuestaria. Es decir: el Gobierno aprobó un aumento de tal magnitud que no tiene el dinero para cubrirlo. Autorizó una deuda que sabe que no puede honrar, con la esperanza de que aparezcan los fondos más adelante.
La empresa Santa Elena, conducida por los hermanos Diego y Tomás Espósito, tiene convenios con cinco de los seis municipios del Gran Mendoza, por un monto global que roza los $6.000 millones. Es un imperio de la limpieza pública que creció al amparo de contratos estatales generosamente indexados.
Lo dijimos en su momento cuando se dió esta licitación y lo repetimos ahora, hacer más eficiente el estado es usar cada recurso de la mejor manera posible, gastando lo menos posible. Si a la tarea de limpiar y mantener el Parque la hicieran 100 empleados municipales que ganaran el triple de lo que ganan actualmente en su empleo y si a esos empleados municipales le diéramos franco 3 veces por semana aún así gastaríamos menos de lo que nos cuesta este contrato.
¿Mendoza está pagando el costo real de mantener limpio su parque más emblemático, o está financiando un negocio de márgenes obscenos a expensas de las espaldas de los mendocinos?